Meditar ¡Y nada más!

Tiempo de Lectura: 2 minutos

La siesta es una costumbre romana acertadamente respetuosa con la cronobiología humana. Yo soy una gran fan de la de 25 minutos por sus numerosas virtudes: previene el agotamiento físico y mental, reduce el estrés, favorece todos los procesos mentales, mejora la circulación sanguínea, etc.

En contadas ocasiones pude darle la prioridad deseada, así que finalmente opté por sustituir la siesta de las 16:00 h por 10 ó 20 minutos de meditación.

He de reconocer que disfruto de las cosas sencillas y que prefiero simplificar las que me parecen complejas. Frecuentemente asociamos la meditación a complicadas técnicas orientales de posturas imposibles, ambientadas con inciensos y velas, acompañadas de música trascendental, en un entorno monacal y rodeadas de cierto misticismo.

Esa forma de hacerlo me parece ideal, pero difícilmente encajaría en mi estilo de vida. Hace diez años encontré una alternativa, me resultaba tan fácil que no dudé en practicarla a diario. Si tú tampoco quieres renunciar a los beneficios de la meditación, toma nota:

  1. Pídele a tu familia o compañeros de trabajo que no te interrumpan
  2. Si crees que lo vas a necesitar, coloca una alarma para saber cuándo debes terminar o pídele a otra persona que te avise suavemente
  3. Siéntante de forma cómoda, con la espalda y el cuello erguidos (no rígidos)
  4. Asegúrate de tener la planta de los pies totalmente apoyados en el suelo y la espalda descansando en el respaldo de la silla
  5. Une tus dedos pulgar e índice -como si dibujases un OK-
  6. Coloca las manos sobre tus piernas con las palmas hacia abajoIMG_4894
  7. Respira profundamente: inhala, mantén la respiración unos segundos (apnea) y exhala. Repite al menos tres veces
  8. Cierra los ojos
  9. Relájate y no pienses en nada
  10. Es posible que lleguen a tu mente pensamientos diversos, déjalos pasar, no los juzgues ni luches contra ellos. No te preocupes si te distraes, sencillamente vuelve a tu meditación
  11. Transcurrido el tiempo que hayas establecido, respira profundamente (al menos tres veces antes de abrir los ojos)
  12. Abre los ojos lentamente y empieza a moverte con suavidad para “despertar” tu cuerpo poco a poco.

Esta sencilla forma de meditar únicamente requiere una silla y 10 minutitos de tu tiempo. Además, también podrás meditar cuando tu vecino esté reformando su casa, incluso puedes hacerlo en el coche.  Aún a riesgo de aclarar algo obvio: si meditas en el coche, asegúrate de que esté bien estacionado 😉

En poco tiempo y con la práctica diaria, notarás que cada vez son menos los pensamientos que te “enredan” ¡Medita! Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán.

Y mis agradecimientos son hoy para ti por haber leído esta entrada y también para una maestra de profesión, Nicol “La Viajera”, por descubrirme esta sencilla y efectiva meditación.

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A 12 pasos de la liberación emocional

Tiempo de Lectura: 3 minutos

En Internet hay suficiente información -y desinformación- como para que hayamos descubierto, aceptado e integrado que somos energía. Ya lo comentamos con total libertad, sin presumir de un doctorado en ciencias orientales y sin miedo a que nos condenen por brujería. Afortunadamente sabemos que podemos acceder a nuestro campo magnético para eliminar el malestar físico.

¿Para qué sirven las emociones?

Las emociones surgen para advertirnos que algo está ocurriendo en nosotros. Se distinguen las positivas, que vibran en alta frecuencia, y las etiquetadas como negativas, que vibran en una frecuencia baja. Las emociones “malas” implican sentimientos desagradables, pero se pueden convertir en nuestras mejores aliadas. No te pierdas el estelar papel de Tristeza en la película Del Revés.

Las emociones dejan sensaciones -como la angustia, el desasosiego o la ansiedad- que podemos sentir en nuestro cuerpo. Gracias a ellas, descubrimos aquello que requiere de nuestra atención.

¿Cómo funcionan las emociones?

Primero surge una emoción, como el miedo que nos advierte de un peligro inminente de daño físico. Después, la amígdala toma el control para “salvarnos la vida”. Y hasta aquí, todo tiene sentido.

Lo peculiar del asunto es que podemos sentir miedo, incluso cuando nos encontramos en situaciones que no entrañan un peligro real. También podemos llegar a sentir miedo de forma constante.

En esos casos, la emoción desencadenada es el resultado de algo anterior e interior. Por ejemplo, podemos experimentar fobias o pánicos, que son consecuencia de eventos traumáticos pasados. Otro ejemplo es el sentimiento de inseguridad o indefensión aprendido en la infancia. Creo que todos deberíamos tomarnos el tiempo necesario para resolver esos eventos raíz para mejorar así nuestra calidad de vida.

La hostilidad, la impaciencia, la apatía, la culpa, la insatisfacción y la depresión son sentimientos que interfieren en nuestra vida cotidiana.

En lo que dura el proceso de análisis y resolución del conflicto programante, lo ideal es disponer de herramientas sencillas para paliar los sentimientos que nos incomodan de manera cotidiana.

A lo largo del día llegamos a ignorar multitud de sensaciones que posteriormente somatizamos y que nos suelen pasar factura a medio plazo. Pero no te preocupes, te voy a contar cómo puedes liberarte de esa molesta sensación.

¿Cómo liberarnos de las malas sensaciones?

Ya no tendrás que “tragarte el cabreo” cuando sientas que tu jefe es injusto contigo, ni rumiarlo, ni canalizarlo con el saco de boxeo. Simplemente puedes reconocer la ira en ti y retirarte para gestionarla.

De la mano de la excelente psicóloga María Cervera Goizueta redescubrí una técnica de liberación emocional conocida como  EFT, por sus siglas en inglés (Emotional Freedom Techniques).  Se trata de un método para eliminar el malestar emocional.

Esta técnica consiste en dar ligeros golpecitos repetitivos con la punta de los dedos (hacer tapping) sobre determinados puntos de acupuntura. La finalidad de este método es solucionar el desequilibrio energético.

Técnica de Liberación emocional

  1. Masajea de forma circular los puntos sensibles, mientras te dices en voz alta o mentalmente la frase “Aunque siento (miedo) me quiero y me acepto”. Hazlo de forma pausada y repítelo 2 veces.
  2. Haz tapping con los dedos índice y corazón de las dos manos en el entrecejo mientras repites “Eliminar el miedo, eliminar el miedo”.
  3. Haz tapping con los dedos índice y corazón de las dos manos en los rabillos de los ojos mientras repites “Eliminar el miedo, eliminar el miedo”.
  4. Haz tapping con los dedos índice y corazón de las dos manos bajo los ojos (debajo de las ojeras) mientras repites “Eliminar el miedo, eliminar el miedo”.
  5. Haz tapping con los dedos índice y corazón de una mano bajo la nariz mientras repites “Eliminar el miedo, eliminar el miedo”.
  6. Lo mismo haciendo tapping al principio de la barbilla (bajo el labio inferior).
  7. Repite la frase mientras haces tapping con las dos manos bajo las clavículas.
  8. Repite la frase mientras haces tapping con las dos manos en las costillas (bajo el pecho).
  9. Repite la frase mientras haces tapping con los pulgares de ambas manos bajo las axilas.
  10. Usa una mano para hacer tapping en la punta de los dedos de la otra: en el pulgar, en el índice, en el corazón y en el meñique. Recuerda que debes saltar el dedo anular. Repite la frase en cada dedo.
  11. Después cierra los puños de las manos y golpéalos por su cara interna, este es el punto de kárate. Repite la frase 2 veces.
  12. Finalmente sacúdete “el miedo” del cuerpo y respira con calma.

Con la repetición te resultará más fácil recordar los pasos, y se convertirán en una costumbre que realizarás de forma automática.

Numerosos estudios arrojan datos sorprendentes sobre el éxito del EFT ¡A mí me funciona! Practica esta sencilla técnica y te sentirás mejor. Si quieres saber más sobre psicología energética, te recomiendo los vídeos de Victoria Cadarso.

Gracias por acompañarme. Hazme el favor de compartir, no te guardes el secreto.