Meditar ¡Y nada más!

La siesta es una costumbre romana acertadamente respetuosa con la cronobiología humana. Yo soy una gran fan de la de 25 minutos por sus numerosas virtudes: previene el agotamiento físico y mental, reduce el estrés, favorece todos los procesos mentales, mejora la circulación sanguínea, etc. En contadas ocasiones pude darle la prioridad deseada, así que finalmente… Continúa leyendo Meditar ¡Y nada más!