10 claves para sentirte genial cada día

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Hay una idea que repite Sergio Fernández y que comparto totalmente: la abundancia es una mesa con varias patas. Para mí la abundancia es sentirse fenomenal cada día, y para conseguirlo pongo atención en los tres aspectos fundamentales que conforman el ser humano: el cuerpo, la mente y el alma.

Lo que vengo a contarte hoy seguramente no sea nuevo para ti, mas allá de que hayas leído sobre el tema o no. Sé que resonarás con estas ideas porque ya forman parte de tu sabiduría interior.  Y antes de pasarme de mística, vamos a ver estas diez claves para que consigas sentirte verdaderamente bien cada día de tu vida ¿Empezamos?

Cuerpo

1. Descansa

Un adulto necesita dormir entre 7 y 9 horas diarias. El descanso es tan importante que cuando duermes mal, piensas mal y te sientes mal. Es importante que duermas en un buen colchón y con una almohada cómoda. Evita que tus sábanas sean de materiales sintéticos, hazte con un par de juegos de algodón o seda.

Acuéstate una hora antes de lo que acostumbras, al final del día estás cansado y tomas peores decisiones (ver la TV con sueño, comer algo que no debes, mantener una conversación de la que te arrepientes..)

Si sales agotado de trabajar y no te sientes con fuerzas para afrontar la tarde, echa una cabezada de 10 ó 15 minutos para recuperarte. La siesta no debe superar los 20 minutos o entrarás en un ciclo de sueño largo y luego te costará mucho más activarte.

Despierta sin que suene la alarma al menos una vez en semana. Permítete el lujo de despertar de forma natural al menos un día a la semana para que tu cuerpo duerma lo que necesite.

2. Hidrátate

Bebe agua. Si lo prefieres puedes darle un toque de sabor con unas rodajas de limón, de naranja o pepino. Yo soy una fanática de las infusiones sin teína ni azúcar desde primerísima hora de la mañana. También me gusta escribir una palabra positiva en la etiqueta de mi botella de agua para darle un toque energético de buena vibración, de hecho el año pasado me hice con una de cristal que está llena de palabras como felicidad, amor, risa, ternura..

Cuando tengas apetito pregúntate si tienes sed o directamente bebe un trago de agua antes de comer para saciarte. En ocasiones confundimos la sed con la sensación de hambre en el cuerpo e ingerimos alimentos cuando lo que realmente necesitamos es hidratarnos.

3. Aliméntate de forma adecuada


No sobrecargues tu sistema digestivo comiendo más de lo que necesitas, saturar tu cuerpo te restará energía. Deja de comer en cuanto te sientas mínimamente saciado. La salud es consecuencia de mantener tu cuerpo limpio, así que no comas al máximo de tu capacidad para evitar intoxicarlo.

Basa tu dieta en alimentos vegetales, legumbres, semillas y algún cereal integral. Reduce o elimina los productos procesados que restan vitalidad a tu organismo y envenenan tu cuerpo. Aliméntate con productos frescos y ecológicos. Lo ideal es que los consumas lo más próximo posible a la naturaleza, incluye fruta y verdura cruda en tu menú. Evita congelar y recalentar pero sobre todo, y por encima de todo, por favor no uses el microondas para cocinar.

4. Haz algo de ejercicio físico

Haz lo que más te guste pero ¡Muévete! No te quiero aburrir con estudios porque en Internet encontrarás un sinfín de información al respecto. Documéntate, confío en tu criterio. Pero sí te quiero adelantar que el ejercicio físico tiene el poder de liberar oxitocina en sangre y aumentar la población de neuronas del hipocampo ¿Y eso qué quiere decir? Que tu estado de ánimo mejorará, que tendrás más capacidad para enfrentar los vaivenes emocionales, que reducirás la sensación de miedo, que vivirás más y enfermarás menos. Camina deprisa durante media hora al día cinco veces por semana y comprueba lo bien que te sientes.

Mente

5. Comunícate de forma positiva

Es imprescindible que entrenes el cerebro en positivo y la forma más eficaz de hacerlo es hablándote correctamente ¿Cuántas veces te has sorprendido regañándote porque has tirado algo sin querer? Y eso de: ¡Pero qué torpe eres! ¿Te suena? En primer lugar, debemos tomar conciencia de los efectos negativos de utilizar ese lenguaje y empezar cuanto antes a sustituirlo por las palabras benévolas y compasivas.

Mírate al espejo cada mañana y dedícate un piropo. Quizás el primer día no te suene sincero, pero haz de ello una rutina y deja que tu subconsciente haga su trabajo. Cuando dejas de hablarte mal, recuperas tu poder.

Otra ventaja de este fantástico hábito es que cuando te acostumbras a usar palabras positivas hacia ti mismo, automáticamente empiezas a utilizar ese mismo lenguaje con las personas que te rodean. El resultado de una conversación positiva y de la comunicación asertiva es el bienestar, créeme.

Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino. Ghandi

6. Adopta una postura corporal correcta y sonríe

Nuestra postura corporal, no solo influye en cómo nos ven los demás, también afecta a la percepción que tenemos de nosotros mismos. Sentarse con los hombros caídos o un caminar cabizbajo, solo empeorará nuestro estado emocional.  Adoptar una pose poderosa es un gesto que te permitirá sentir ese poder. Tu cuerpo influye sobre la mente tanto como la mente sobre tu cuerpo ¡Haz de ambos un aliado! Corrige tu postura corporal y modificarás la química de tu cerebro ¿Quieres sentirte invencible? Abre las piernas a la altura de los hombros, coloca las manos sobre tus caderas y mira al frente ¿Recuerdas cómo lo hacía Wonderwoman? Pues mantén esa postura durante 2 minutos.

Sin lugar a dudas, nuestro lenguaje corporal moldea nuestra identidad. Si quieres conocer más sobre este tema, te recomiendo que consultes material de la psicóloga social Amy Cuddy.

Otro gesto poderoso es la sonrisa. Cuando sonríes tu cerebro genera dopamina que tiene numerosos efectos saludables en nuestro organismo: destensa la musculatura, relaja la respiración, mejora tu estado de ánimo. Son todo ventajas ¿Qué pasa cuando no te apetece sonreír? Que debes hacerlo con más motivos. Si no te sientes bien pero pones cara de felicidad, tu cerebro generará una química del bienestar que te hará sentir mejor. Finge una sonrisa y mantenla durante unos instantes. Te dejo un estupendo vídeo donde Elsa Punset te cuenta cómo hacerlo.

7. Gestiona tus emociones

Tenemos un cerebro maravilloso, pero está programado para sobrevivir y por eso nos mantiene preocupados por todo continuamente. Las emociones nos hacen vulnerables y las podemos ejercitar, así sea para potenciarlas o para calmarlas. El término “controlar las emociones” no me encaja del todo, quizás porque me suena a ocultarlas o reprimirlas. Por eso me refiero a esta clave como gestión o liberación emocional. En una entrada anterior compartía esta técnica de liberación emocional que seguro que te resultará muy útil.

Vamos a ver algunos truquitos que también te servirán para calmar las emociones básicas que conocemos como “negativas”. Para reducir la sensación de miedo, ira o tristeza:

  • Bebe pequeños sorbos de agua repetidamente
  • Cuenta del 5 al 1 y luego tararea una canción -la de “Cumpleaños feliz” es muy socorrida-
  • Ponte a saltar
  • Respira pausadamente: inspira lentamente por la nariz, haz una ligera pausa (apnea) y exhala el aire suavemente por la boca

Si te encuentras en una situación que te sobrepasa, retírate a gestionar tus emociones en privado y, si lo necesitas, túmbate en horizontal completamente o en 90º con las piernas levantadas y apoyadas contra la pared.

Alma

8. Agradece

La gratitud también aumenta los niveles de nuestra amiga la dopamina. Somos más felices cuando entramos en contacto con la intención de agradecer, además ese gesto nos hace poner el foco en lo positivo.

Encuentra el sistema y la hora que mejor se adapte a tu ritmo de vida. Escríbelo, piénsalo o coméntalo en voz alta, pero agradece algo cada día:

  • Por la mañana, antes de salir de la cama, da gracias porque estás vivo
  • Mientras te duchas, da gracias porque tienes agua caliente
  • Da las gracias a cada persona que te regale un cumplido
  • Antes de dormir, da gracias por las cosas buenas que te hayan ocurrido
  • Coloca un tarro de cristal en un lugar visible de tu hogar y mete en él todo aquello que agradeces de tu vida
9. Sueña

La mente es un instrumento fascinante y cuando conoces su funcionamiento puedes usarlo a tu favor. Emplea tu imaginación para proyectar imágenes que te entusiasmen y así crear nuevas conexiones en tu cerebro.

El cerebro humano no distingue entre una visualización y la realidad. Por eso cuando imaginas una catástrofe se te acelera el pulso, entras en pánico y te sientes mal. Por supuesto, también se da la situación inversa. Concéntrate en aquello que deseas, así tu motivación aumentará y elevarás también tu vibración energética.

Busca un momento para anotar todo aquello con lo que sueñas. También puedes crear un panel de visualización y colocar allí imágenes y palabras que evoquen o representen lo que deseas. Hazlo solo o acompañado de tu pareja o de tus hijos, seguro que pasaréis un rato muy divertido.

Como dice Mario Alonso Puig: los sueños pequeños no motivan a nadie. Utiliza tu potencial creativo y ¡Sueña a lo grande!

10. Haz algo por los demás

Contribuye con tu donativo a una causa que  te mueva el alma, coopera con alguna asociación que ayude a mejorar la vida de otras personas, haz voluntariado en una organización de tu interés, .. Esta acción desinteresada te reportará satisfacción personal.

La bondad es una virtud biológica del ser humano y su práctica genera un hábito de actitud constructiva frente a la vida. Si quieres puedes seguir sentado quejándote, pero yo te invito a tomar acción ¿Cambiamos el mundo juntos?

Para que el mal triunfe, solo se necesita que los hombres buenos no hagan nada. Edmund Burke

El altruismo es fuente bienestar, así de alto y claro ¡No te quedes con las ganas de echar una mano! Teaming te lo pone fácil, dona 1€ al mes y marca la diferencia

El bienestar es el resultado de estos 10 factores:

  1. Dormir 8 horas y descansar cuando lo necesitas
  2. Beber suficiente agua
  3. Alimentarte sobre todo con fruta y verdura
  4. Hacer 30 minutos de ejercicio al día
  5. Hablarte con respeto y cariño
  6. Adoptar una postura corporal poderosa y sonreír
  7. Gestionar tus emociones
  8. Agradecer a diario
  9. Soñar a lo grande
  10. Hacer algo para mejorar la vida de los demás

Y ya sabes, no te creas nada ¡Comprúebalo! Haz tuyas estas 10 sencillas claves para sentirte mejor cada día y no dudes en compartirlas.

Come bien y vive mejor

Smoothies
Tiempo de Lectura: 3 minutos

Esta vez no voy a insistir en la importancia de la hidratación, bueno quizás solo un poco luego. Mi objetivo principal hoy es que descubramos algunas creencias erradas que tenemos sobre la alimentación.

Así que desmitificando en 3, 2, 1…

¿Comes o te nutres?

Una dieta sana es aquella que nos aporta energía a corto, medio y largo plazo. Seguramente comes varias veces al día, pero no necesariamente te estás alimentando con los nutrientes fundamentales que tu cuerpo necesita para funcionar correctamente, que son los micro nutrientes (vitaminas y minerales) y los macro nutrientes (proteínas e hidratos de carbono). Una alimentación saludable incluye fruta, verdura, semillas y algún grano integral.

¿Tienes hambre?

Yo solía comer cuando me tocaba, a veces comía a la hora del almuerzo por pura inercia y sin apetito ¡Error! Pregúntate antes de sentarte a comer si verdaderamente tienes hambre.

Todo lo encontrarás en el mundo vegetal

Para dejar de castigar tu organismo es necesario que prescindas de los productos que lo intoxican. No me gusta andarme con rodeos así que ahí va la tercera bomba: la leche (salvo la materna para el lactante) no es necesaria ni beneficiosas para el cuerpo humano. Tampoco encontrarás nada en la carne ni en el pescado que no te puedan aportar otros alimentos.

Una civilización se juzga por cómo trata a sus animales. Gandhi

No es mi intención ponerme radical y soltarte un discurso de alimentación no violenta. Los extremos siempre me parecen exagerados, por eso pienso que cada persona debe encontrar su equilibrio. Yo soy flexivegetariana y para evitar la sensación de privación, dejo un día a la semana para homenajearme con lo que me apetece. Te recomiendo que reserves también un momento para comer eso que te gusta especialmente, comprobarás que las excepciones se disfrutan más.

Reduce o evita los alimentos ácidos

El PH del plasma sanguíneo es ligeramente alcalino y un desequilibrio puede provocar cansancio, apatía o mal humor. Para evitarlo es recomendable que nutras tu organismo con alimentos básicos y tu mente con pensamientos positivos. Honrar tu cuerpo es tan sencillo como minimizar el consumo de azúcares, harinas blancas, carnes, pescados, mariscos y lácteos.

Combinar bien los alimentos

No basta solo con ingerir alimentos nutritivos, también es importante saber combinarlos. Es recomendable que durante las primeras 8 horas del día tus alimentos sean ligeros y ricos en agua (zumos, batidos o caldos de verdura). Durante las siguientes 8 horas puedes mezclar un alimento denso (como el arroz) con otro poco denso (como una ensalada o verdura al vapor).

Mi desayuno energético es una infusión de manzanilla con una pieza de fruta de temporada. Quizás te pueda parecer un imposible, pero alimentarse bien es mucho más sencillo de lo que creíamos. Adopta el hábito de cuidar de la persona más importante de tu vida.

Te dejo unos estupendos consejos de Ana Moreno para alimentarte correctamente:

  • Come aquello que tu bisabuela pudiese reconocer (verdura, fruta, legumbres)
  • Evita productos que contengan más de 5 ingredientes
  • Que la norma sea cocinar lo que comes, huye de los precocinados
  • Compra mejor en mercado local y evita los productos envasados del supermercado
  • Basa tu dieta en alimentos vegetales, especialmente en verduras de hoja (ricas en vitamina B9 y ácido fólico)
  • Adopta una dieta más tradicional (platos más sencillos y menos elaborados)
  • Realiza al menos dos comidas al día sentado en una mesa (y el escritorio del despacho no cuenta)
  • Come relajado y mejor en compañía (la televisión tampoco cuenta como compañía)
  • Mastica cada bocado. La digestión comienza al ensalivar, no al tragar.

Gracias por seguir del otro lado. Si te han gustado estos consejos ¡Compártelos!

 

Secretos de Eterna Juventud

Tiempo de Lectura: 3 minutos

Diariamente podemos observar en los medios de comunicación cómo se asocia la eterna juventud con la apariencia física externa de chicas de 23 años. Sin embargo, las personas que ya hemos pasado de largo los 24 sabemos que lo que queremos es tan realista como vivir todo el tiempo posible en las mejores condiciones posibles.

El cuerpo humano tiene fecha de caducidad

La Comunidad científica llegó a la conclusión de que el ser humano podría llegar a vivir unos 120 años. Es importante tener en cuenta que nuestro organismo se encuentra en continuo cambio y que irá envejeciendo hasta cesar su funcionalidad. Este hecho va a provocar la irremediable muerte biológica de nuestro cuerpo, pero debemos reconocer que 120 años es una generosa fecha de caducidad ¿No crees?

Precisamente Jeanne Calment es la persona de la contemporaneidad científicamente documentada que vivió hasta bien entrados los 122 años (1). Jeanne practicó esgrima hasta sus 85 años y se desplazó en bicicleta hasta los 100, también sobrevivió a las muertes prematuras de su hija y su nieto. Ella afirmaba que el secreto de su longevidad se encontraba en la ingesta diaria de chocolate, y que el elixir de su apariencia juvenil era el aceite de oliva que usaba para el cuidado de su piel.

Datos históricos

Un dato de interés (2): en España la esperanza de vida media aumentó 40 años en solo un siglo (de 1910 a 2009).

Mantenerte joven hoy en día es muy sencillo. Solo tienes que hacerte el firme propósito de llegar a la máxima edad en las mejores condiciones físicas, mentales y emocionales.

Tanto si reconoces esa juventud en ti como si piensas que ya la has dejado atrás, ten en cuenta que:

  • Si crees que los 67 años no van a llegar nunca, mejor cambia el chip y empieza a cuidarte cuanto antes, porque llegarán y también querrás sentirte fenomenal entonces.
  • Si crees que la vida termina a los 65 años, te sugiero que cambies de actitud y te cuides a conciencia para disfrutar de todos los años de tu nueva etapa.

No necesitas buscar una fuente oculta en la cima del Himalaya para tomar el elixir de la eterna juventud, el secreto de la longevidad se encuentra en ti. Créeme ya no importan los años que hayas cumplido.

Rejuvenecer en 10 sencillos pasos

  1. Disfruta y ríete todo lo que puedas. Incluye en tu agenda actividades que te diviertan sin poner en riesgo tu salud. Intenta reducir las tareas que te disgustan o realizarlas de una manera diferente para que te resulten más llevaderas.
  2. Cuida tu cerebro. Ejercita tu mente diariamente.
  3. Duerme 8 horas. Recuerda que la falta de sueño favorece la obesidad y el estrés.
  4. Ejercita tu cuerpo. Si no puedes caminar 30 minutos al día, estira o realiza cualquier otra actividad física regularmente.
  5. Socializa. Conocerás gente nueva viajando, apuntándote a clases, formando parte de un club de tu interés o haciéndote voluntario de alguna asociación.
  6. Medita. No pienses demasiado, dedica diariamente algunos minutos a escuchar tu cuerpo y acallar tu mente.
  7. Reduce el estrés. Habla menos de lo que tienes pendiente y ponte con ello. Haz pausas para descansar entre cada tarea y gestiona tus emociones negativas.
  8. Aliméntate adecuadamente con una dieta baja en calorías y rica en nutrientes.
  9. Lleva un ritmo de vida saludable y concédete tu tiempo para hacer las cosas.
  10. Responsabilízate de tu salud. Además de realizar las correspondientes revisiones periódicas, también puedes consultar todas tus dudas a tu médico o naturópata, buscar información alternativa en Internet, ampliar tus conocimientos con cursos o libros. Cuidarte debe ser tu prioridad.

Para cerrar estos consejos he elegido una frase que me encanta “Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años” Abraham Lincoln. Gracias por leerme, cuidarte y compartirlo.

Si quieres ampliar tu información sobre el tema hazte con el libro “Las fuentes de la eterna juventud” y “Mantenerse joven no es cuestión de edad

(1)Wikipedia  (2)¿Por qué vivimos más? Juan Manuel García González, Universidad de la Rioja

Dieta energética

Tiempo de Lectura: 4 minutos

Estoy encantada de compartir contigo esta dieta energética que reforzará tu sistema inmunológico. Tener una rutina alimenticia semanal también te ahorrará mucho tiempo y dinero.

Para elaborarla he tenido en cuenta tres factores importantes:

  1. El ritmo cronobiológico del sistema digestivo.
  2. Las raciones recomendadas de nutrientes útiles para el metabolismo orgánico: el agua, los minerales, las vitaminas, los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas.
  3. La adecuada combinación de alimentos facilita los procesos digestivos.

En base a ello, a tus preferencias y al tiempo que quieras dedicar a cocinar,  puedes elaborar tu propia guía semanal.

Descarga esta sencilla dieta y pégala en tu nevera. Recuerda que es general y de carácter orientativo. Puedes adaptarla y modificarla como prefieras. Aquellas personas con problemas de diabetes, colesterol, celiaquía e intolerancias alimenticias tendrán que seguir las indicaciones de su médico o naturópata y sustituir los alimentos sugeridos.

Dieta Semanal

LUNES
Desayuno. Leche vegetal con cereales ó muesli.
Tentempié. Té verde y pieza de fruta, a elegir tu favorita entre: manzana, piña, frambuesa, sandía arándanos, melocotón, plátano melón, pera o granada.
Almuerzo. Ensalada multicolor y Arroz integral (yo prefiero el basmati)
Merienda. Galletas integrales y leche vegetal con cacao puro y panela.
Cena. Ensalada verde y Tortilla de verduras ó Puré de verduras con Huevo duro.

MARTES
Desayuno. Té verde y tostadas integrales con aceite de oliva virgen extra (AOVE)
Tentempié. Té verde y pieza de fruta, a elegir tu favorita entre: manzana, piña, frambuesa, sandía arándanos, melocotón, plátano melón, pera o granada.
Almuerzo. Ensalada con 1/2 aguacate y Pasta integral (al pesto o con pisto).
Merienda. Frutos secos y té verde.
Cena. Ensalada con tamari y Verduras a la plancha, al vapor ó a la parrilla.

MIÉRCOLES
Desayuno. Leche vegetal con cereales ó muesli.
Tentempié. Té verde y pieza de fruta, a elegir tu favorita entre: manzana, piña, frambuesa, sandía arándanos, melocotón, plátano melón, pera o granada.
Almuerzo. Ensalada y Paella vegetal de quinoa
Merienda. Té verde y Tortitas de arroz con crema de cacao. Porque te gusta y porque te lo mereces.
Cena. Ensalada con semillas y Crema de verduras.

JUEVES
Desayuno. Té verde y tostadas integrales con aove y tomate.
Tentempié. Té verde y pieza de fruta, a elegir tu favorita entre: manzana, piña, frambuesa, sandía arándanos, melocotón, plátano melón, pera o granada.
Almuerzo. Cous-cous, Trigo sarraceno o Mijo con Verduras salteadas.
Merienda. Té verde y Yogurt con muesli.
Cena. Medio aguacate y Pan Pita vegetal (verduras crudas y cocinadas) ó Ensalada y Guisantes/Champiñones.

VIERNES
Desayuno. Leche vegetal con cereales ó muesli.
Tentempié. Té verde y pieza de fruta, a elegir tu favorita entre: manzana, piña, frambuesa, sandía arándanos, melocotón, plátano melón, pera o granada.
Almuerzo. Ensalada y Legumbres (lentejas, garbanzos, alubias)
Merienda. Té verde y Palitos de zanahoria cruda.
Cena. Ensalada con semillas y Caldo de verduras.

SÁBADO
Desayuno. Té verde y tostadas integrales con aove y ajo.
Tentempié. Té verde y pieza de fruta, a elegir tu favorita entre: manzana, piña, frambuesa, sandía arándanos, melocotón, plátano melón, pera o granada.
Almuerzo. Ensalada, Patatas al horno con la piel y alcachofas con ali-oli.
Merienda. Crackers integrales o Tortitas de arroz con Paté de olivas o vegetal.
Cena. Ensalada verde con limón y Pescado azul (salmón, caballa, palometa, sardina).

Recomendaciones

Mediterráneamente te sugiero que dejes las sardinas para tus cenas de verano.

Una alternativa vegetariana para las cenas del lunes y del sábado pueden ser: Tofu con aceite de linaza y Verduras de hojas verdes con nueces/almendras/semillas de chía.

Para despertar el cuerpo es recomendable tomar un vaso de zumo de frutas o un vaso de agua templada con unas gotas de limón al menos 30 minutos antes del desayuno.

Si vas a endulzar tu té o infusión hazlo con stevia de certificación orgánica.

Si te gusta, puedes añadir cacao amargo a la leche.

Para darle un toque diferente a las tostadas de cada mañana añade a tu aceitera otros ingredientes al gusto: laurel, romero, pimienta negra, ajo o pimiento chile.

Es recomendable consumir fruta y verdura de temporada. Su aporte nutricional se adapta a las necesidades del organismo de acuerdo a las condiciones climatológicas de cada estación.

Si eres de las personas a las que no les gusta la fruta puedes prepararte un batido y condimentarlo  (smoothie para los más modernos). Mis ingredientes favoritos son: manzana, zanahoria, naranja y jenjibre.

20160426_194230La base de mis ensaladas suelen ser de: lechuga, rúcula, escarola, col, zanahoria, albahaca o endivias. Pero también las puedes hacer de algas o de otras hojas que encuentres en tu mercado local.

Aliña tus ensaladas aceite de oliva crudo, si es ecológico y prensado en frío ¡Mucho mejor! Sal del Himalaya (o sal marina sin refinar) y pimienta negra.

Hay quien no pueden pasar sin culminar su comida con una pieza de fruta de postre. Si es tu caso, mejor termina con: manzana, pera, papaya o granada.

Para que tu dieta saludable no se convierta en un suplicio es altamente recomendable que la adaptes a tu paladar y necesidades. Recuerda que siempre hay una alternativa.

Si almorzaras en estado de nerviosismo, de enfado o simplemente no disfrutases de lo que estuvieras degustando, convertirías tu comida en veneno. Así que, mantén las preocupaciones alejadas de tus alimentos.

Ya habrás observado que he excluído el domingo y es que… Sí, ese día me regalo alguna salida de tono acompañada de queso roquefort y de una copita de vino tinto.

Encontrarás más información sobre la dieta disociada en el libro “Alimentación Consciente” de Suzanne Powell y en “Menus Conscientes” encontrarás una variedad de ideas que te ayudarán a elaborar tu propia dieta.

 

GRACIAS por leer. Comparte conmigo tus recetas saludables o comenta tus consejos sobre alimentación equilibrada.

Vivir a buen ritmo

Tiempo de Lectura: 2 minutos

Si aún tienes asuntos pendientes en tu lista de buenos propósitos, el comienzo de la semana o del mes te brinda otra oportunidad. Establecer un ritmo de vida saludable en tu rutina diaria colmará tu cuerpo de la vitalidad que necesitas para afrontar los nuevos desafíos.

A fin de optimizar las digestiones y de conseguir un mayor rendimiento físico y mental es importante que ajustes tus horarios a los ritmos circadianos del cuerpo.

El organismo dispone de un reloj interno que regula sus procesos de absorción y depuración, por eso realizar la ingesta de alimentos a una hora determinada favorecerá tus digestiones, la función intestinal y la calidad de tus horas de sueño.

24 horas del día

  • 7:00 h Despertador
  • 7:30 h Desayuno. A esta hora ha parado la secreción de melatonina que regula los ciclos de sueño y vigilia
  • 8:30 h Reactivación del intestino
  • 11:00 h Tentempié
  • 10:00 h – 13:00 h Estado de máximo despertar. Momento perfecto para realizar aquellas tareas que exigen mayor concentración
  • Almuerzo. Mejor de las 15:00 h
  • Reposo. Entre 10 y 20 minutos (descanso, meditación o siesta)
  • 17:00 h Merienda
  • 16:00 h – 19:00 h Momento de mayor rendimiento físico. Si realizas ejercicio aeróbico, finaliza antes de las 20:00 h
  • Cena. Antes de las 21:00 h
  • 22:30 h Se interrumpen los movimientos intestinales
  • 23:00 h. Dormir de 7 a 8 horas diarias. Ten en cuenta que las horas de sueño también influyen en la regulación del apetito.

Recomendaciones

Visualiza los éxitos que quieres lograr durante la jornada, comienza el día imaginando tus proyectos concluidos y tus metas alcanzadas.

Es aconsejable estirar a diario para despertar tu cuerpo con suavidad.

Incluye zumos y fruta en tu desayuno. También puedes llevar una dieta equilibrada sin renunciar a tus tostadas de la mañana.

Realizar 5 comidas al día evitará que tu cerebro solicite una mayor ingesta de grasas. Deja como mínimo un espacio de 3 horas entre cada comida.

Cuando cambies de postura, de actividad o de habitación respira lenta y profundamente hasta el máximo de tu capacidad. Tu cerebro agradecerá una ración extra de oxígeno.

Realiza algún ejercicio aeróbico al menos 3 veces por semana (30 minutos).

En el transcurso de la semana encuentra momentos para aprender algo nuevo o disfrutar de tus aficiones.

Dedícate un momento semanalmente: canta tus canciones favoritas a pleno pulmón o mímate con un baño de espuma y velas.

No dejes pasar la ocasión de reír a carcajadas, sonríe cuando te mires al espejo y mientras hablas con otras personas.

El proceso que conocemos como “hacer la digestión” tiene una duración mínima de 2 horas (hasta 4 horas en caso de haber ingerido grasas). Lo ideal es ir a dormir al menos 2 horas después de la cena.

Para tener un sueño reparador, toma una infusión relajante antes de meterte en la cama.

Una vez en la cama, aprovecha para dar gracias por algo bueno que te haya ocurrido durante el día o simplemente para agradecer aquello que tienes.

GRACIAS por leer, comentar y compartir.

Estiramientos para todos

Estiramientos
Tiempo de Lectura: 2 minutos

Tenía intención de titular estos consejos como “Estiramientos para torpes”, pero realmente pienso que no es necesario disponer de una destreza ni condición física especiales para estirar.

Los estiramientos están indicados para personas de todas las edades, de hecho existen rutinas de estiramientos para niños y también para mayores de 70 años.

El estiramiento nos aporta numerosos beneficios:

  • Produce bienestar;
  • Previene problemas de rigidez muscular -consecuencia de la vida sedentaria-;
  • Aumenta la movilidad y agilidad de nuestro cuerpo;
  • Reduce la tensión muscular;
  • Desarrolla nuestra conciencia corporal -observamos los  músculos que se estiran en cada movimiento-;
  • Previene lesiones musculares;
  • Y prepara el cuerpo para la práctica de otras actividades como correr, caminar, trabajar en el jardín, montar en bici, nadar, jugar a los bolos, patinar, …

El estiramiento no es una actividad competitiva, para mí es otro punto a favor porque puedo practicarlo de forma relajada.

Incluir una rutina diaria de estiramientos es un hábito saludable que además se ajusta a tu ritmo de vida. Puedes organizar el momento del día, la frecuencia y el tiempo que le quieres dedicar.

Una mini-rutina de 5 minutos puede ser un perfecto ejercicio para realizar en casa al despertar, a media mañana en el trabajo o justo antes de salir a caminar por la tarde.

Si eres de las personas que creen que al día le faltan horas, recuerda que siempre hay alternativas: puedes estirar mientras ves la televisión, mientras lees, cuando viajas en avión, hablas por teléfono, haces fotocopias, …

El libro “Estirándose” de Bob Anderson es una completa guía donde encontrarás mil ideas para elaborar tu propia serie de estiramientos.

En el caso de que te estuvieses recuperando de una lesión es aconsejable que moderes y/o adaptes tus ejercicios.

En la próxima entrada compartiré contigo una tabla ilustrada de estiramientos para cada mañana.

No dejes de estirar ni de compartir.

¡Gracias!

8 estiramientos para tu mini-rutina diaria

Estirando
Tiempo de Lectura: 2 minutos

Antes de realizar estos ejercicios estáticos de estiramiento activo es importante que tengas en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Realiza los estiramientos de forma gradual, debes sentir tensión pero no dolor;
  • Respira lentamente de manera rítmica y controlada;
  • No hagas rebotes.

Esta mini-tabla te llevará solamente 5 minutos y es recomendable realizarla cada mañana al despertar. La primera mitad de los ejercicios los podrás realizar mientras aún estás en la cama.

  1. Túmbate sobre tu espalda, sube la pierna hacia el pecho con el brazo contrario. Mantén la postura durante 15 segundos cada pierna.
  2. Con las rodillas flexionadas, coloca tus manos en la nuca y levanta la cabeza para estirar la parte posterior del cuello y la parte superior de la espalda. Mantén esta postura durante 3 segundos y luego relaja, realiza tres repeticiones.
  3. Extiende los brazos por detrás de tu cabeza y estira la punta de los pies hacia el extremo contrario. Mantén esta postura durante 5 segundos y luego relaja, haz dos repeticiones.
  4. Con las manos relajadas sobre tu pecho, une las plantas de tus pies y flexiona las rodillas para estirar las ingles. Mantén esta postura durante 10 segundos.
  5. Ponte de pie y apóyate contra una pared, flexiona la rodilla y lleva suavemente el talón hacia las nalgas. Sujeta el pie con la mano contraria. Mantén la postura durante 5 segundos cada pierna.
  6. Descansa los antebrazos contra la pared y apoya tu cabeza en las manos. Adelanta una pierna con la rodilla doblada y retrasa la pierna contraria. Mantén esta postura durante 15 segundos con cada una.
  7. De pie, flexiona levemente las rodillas, coloca los pies separados a la altura de los hombros, con la punta hacia delante y sin despegar las plantas del suelo. Mantén esta postura durante 15 segundos.
  8. También de pie, dobla la espalda hacia abajo con las rodillas ligeramente flexionadas con la intención de tocar la punta de los pies.  Mantén esta postura durante 10 segundos. Verás que cada día puedes llegar más abajo sin realizar movimientos bruscos.

mini-tabla

Si sueles llegar al final del día con molestias en el cuello, en la espalda o cualquier otra zona del cuerpo, realiza unos estiramientos extras durante la jornada para eliminar la tensión muscular.

Gracias por leer y compartir.