Secretos de Eterna Juventud

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Diariamente podemos observar en los medios de comunicación cómo se asocia la eterna juventud con la apariencia física externa de chicas de 23 años. Sin embargo, las personas que ya hemos pasado de largo los 24 sabemos que lo que queremos es tan realista como vivir todo el tiempo posible en las mejores condiciones posibles.

El cuerpo humano tiene fecha de caducidad

La Comunidad científica llegó a la conclusión de que el ser humano podría llegar a vivir unos 120 años. Es importante tener en cuenta que nuestro organismo se encuentra en continuo cambio y que irá envejeciendo hasta cesar su funcionalidad. Este hecho va a provocar la irremediable muerte biológica de nuestro cuerpo, pero debemos reconocer que 120 años es una generosa fecha de caducidad ¿No crees?

Precisamente Jeanne Calment es la persona de la contemporaneidad científicamente documentada que vivió hasta bien entrados los 122 años (1). Jeanne practicó esgrima hasta sus 85 años y se desplazó en bicicleta hasta los 100, también sobrevivió a las muertes prematuras de su hija y su nieto. Ella afirmaba que el secreto de su longevidad se encontraba en la ingesta diaria de chocolate, y que el elixir de su apariencia juvenil era el aceite de oliva que usaba para el cuidado de su piel.

Datos históricos

Un dato de interés (2): en España la esperanza de vida media aumentó 40 años en solo un siglo (de 1910 a 2009).

Mantenerte joven hoy en día es muy sencillo. Solo tienes que hacerte el firme propósito de llegar a la máxima edad en las mejores condiciones físicas, mentales y emocionales.

Tanto si reconoces esa juventud en ti como si piensas que ya la has dejado atrás, ten en cuenta que:

  • Si crees que los 67 años no van a llegar nunca, mejor cambia el chip y empieza a cuidarte cuanto antes, porque llegarán y también querrás sentirte fenomenal entonces.
  • Si crees que la vida termina a los 65 años, te sugiero que cambies de actitud y te cuides a conciencia para disfrutar de todos los años de tu nueva etapa.

No necesitas buscar una fuente oculta en la cima del Himalaya para tomar el elixir de la eterna juventud, el secreto de la longevidad se encuentra en ti. Créeme ya no importan los años que hayas cumplido.

Rejuvenecer en 10 sencillos pasos

  1. Disfruta y ríete todo lo que puedas. Incluye en tu agenda actividades que te diviertan sin poner en riesgo tu salud. Intenta reducir las tareas que te disgustan o realizarlas de una manera diferente para que te resulten más llevaderas.
  2. Cuida tu cerebro. Ejercita tu mente diariamente.
  3. Duerme 8 horas. Recuerda que la falta de sueño favorece la obesidad y el estrés.
  4. Ejercita tu cuerpo. Si no puedes caminar 30 minutos al día, estira o realiza cualquier otra actividad física regularmente.
  5. Socializa. Conocerás gente nueva viajando, apuntándote a clases, formando parte de un club de tu interés o haciéndote voluntario de alguna asociación.
  6. Medita. No pienses demasiado, dedica diariamente algunos minutos a escuchar tu cuerpo y acallar tu mente.
  7. Reduce el estrés. Habla menos de lo que tienes pendiente y ponte con ello. Haz pausas para descansar entre cada tarea y gestiona tus emociones negativas.
  8. Aliméntate adecuadamente con una dieta baja en calorías y rica en nutrientes.
  9. Lleva un ritmo de vida saludable y concédete tu tiempo para hacer las cosas.
  10. Responsabilízate de tu salud. Además de realizar las correspondientes revisiones periódicas, también puedes consultar todas tus dudas a tu médico o naturópata, buscar información alternativa en Internet, ampliar tus conocimientos con cursos o libros. Cuidarte debe ser tu prioridad.

Para cerrar estos consejos he elegido una frase que me encanta “Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años” Abraham Lincoln. Gracias por leerme, cuidarte y compartirlo.

Si quieres ampliar tu información sobre el tema hazte con el libro “Las fuentes de la eterna juventud” y “Mantenerse joven no es cuestión de edad

(1)Wikipedia  (2)¿Por qué vivimos más? Juan Manuel García González, Universidad de la Rioja

Aceites naturales, tu secreto de belleza y salud

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¿Quieres conseguir una piel perfectamente hidratada? ¡No busques más! El secreto mejor guardado para tener un cutis perfecto es hidratar tu organismo debidamente desde el interior. Es tan sencillo como beber al menos 2 litros de líquido al día, así sea tomando agua, infusiones, zumos o caldos. No, el alcohol no puntúa, más bien resta.

Para cuidar tu piel de manera saludable, te sugiero complementar el hábito de ingerir suficiente líquido con otros gestos externos, como el uso de aceites naturales. Desde la Antigüedad los egipcios, chinos, hindúes, griegos y romanos utilizaron aceites esenciales en sus tratamientos medicinales y en la cosmética. También la Biblia cristiana menciona diversos usos de estos aceites.

Existen dos tipos de aceites, según su forma de uso

  1. Aceites portadores. Son los aceites que se utilizan como base para diluir los aceites esenciales: aceite de almendras dulces, de oliva, de semillas de frambuesa, de coco, de sésamo, de yoyoba o de argán.
  2. Aceites esenciales. Son las fragancias que se obtienen de ciertas raíces, maderas, resinas, hojas, flores, frutas y bayas: aceite de romero, de árbol de té, de lavanda, de menta, de limón, de geranio, de canela, de azahar, etc.

Formas de uso de los aceites naturales

  • Masaje facial: diluye 7 gotas de aceite esencial en 50 ml de aceite base;
  • Masaje muscular: diluye 28 gotas de aceite esencial en 50 ml de aceite base;
  • Enjuages bucales: echa 5 gotas de aceite esencial en 1 vaso de agua, mueve la mezcla en tu boca y haz gárgaras;
  • Vahos: echa 5 gotas de aceite esencial en una olla de agua hirviendo, tapa la mezcla y deja reposar durante 3 minutos, después destapa la olla e inhala los vapores.
  • Ambientador natural: Coloca un recipiente -es importante que sea resistente al calor- con el contenido de un vaso de agua y 5 gotas de aceite esencial sobre un quemador o cualquier otra fuente de calor (el radiador, la chimenea o la estufa). Así ayudarás a mantener la humedad del ambiente, y además tu hogar o lugar de trabajo quedarán impregnados de tu fragancia preferida.

Aceites y aromaterapia en la historia

Hipócrates, el “padre de la medicina”, ya usaba los aceites esenciales con fines medicinales y practicaba la aromaterapia para sanar el organismo enfermo. Es importante reconocer la influencia de los olores en nuestra vida cotidiana, sobre todo teniendo en cuenta que el olfato es un sentido que se mantiene activo mientras dormimos. Actualmente los múltiples beneficios de la aromaterapia sobre nuestra salud son incuestionables.

Un ritual de belleza económico y eficaz

Durante demasiados años hice uso de la cosmética sintética de química abrasiva, fórmulas revolucionarias, remedios mágicos instantáneos y otras técnicas agresivas que a medio plazo han resultado en una visible atrocidad cutánea. Para resolverlo, he comenzado a incluir los aceites naturales en el cuidado de mi piel. Además prefiero adquirir aceites de prensado en frío con certificación ecológica.

Hidratante facial pieles grasas con tendencia acnéica: 7 gotas de aceite de semillas de frambuesa y 3 gotas de aceite de árbol de té.  El aceite de árbol de té presenta extraordinarias propiedades antisépticas. Te recomiendo que apliques poca cantidad de aceite para evitar una sensación grasienta, masajea bien para que penetre correctamente y tu piel quede suave.

Hidratante para pieles mixtas: 5 gotas de aceite de semillas de frambuesa y 1 cucharadita pequeña de gel de aloe vera. El gel de aloe vera tiene propiedades regeneradoras y antiinflamatorias. Emulsiona el gel y el aceite con tus manos limpias, luego aplica la mezcla sobre tu rostro.

Hidratante regeneradora para pieles secas: 4 gotas de aceite de semillas de frambuesa y 6 gotas de aceite de almendras. El aceite de semilla de frambuesa ayuda a combatir el envejecimiento de la piel y el aceite de almendras es altamente hidratante.

Desmaquillador: empapa un algodón en aceite de oliva o aceite de almendras para retirar el maquillaje. Después lava tu rostro con un jabón suave. Para finalizar, aplica un tónico natural.

Tónico anti-acné: prepara una infusión de tomillo y aplícala sobre la piel limpia con un algodón abundantemente empapado.

Tónico calmante: prepara una infusión de manzanilla y aplícala sobre la piel limpia con un algodón abundantemente empapado. Perfecto para usar después de exfoliar la piel.

Exfoliante facial: mezcla un puñadito de sal del Himalaya con aceite de oliva o de almendras. Aplica la mezcla suavemente por todo el rostro con movimientos circulares, después retírala con agua jabonosa. Se desaconseja realizar más de una exfoliación al mes.

Loción anti-manchas: empapa un algodón en zumo de limón y aplica sobre las zonas manchadas del cutis. Evita totalmente cualquier tipo de exposición solar, esta loción se debe aplicar de noche y preferiblemente durante el invierno.

Hidratante corporal: aún en la ducha, aplica por todo tu cuerpo aceite de almendras a diario.

Hidratante labial: coloca un poco de miel sobre tus labios, también puedes usar manteca de karité.

Hidratante corporal profunda: extiende manteca de karité por todo tu cuerpo. Perfecta después de una exfoliación.

Hidratante reparadora para manos y pies: aplica manteca de karité en manos y pies, después colócate unos guantes/calcetines (mejor de algodón) y deja actuar durante unos minutos hasta que se haya absorbido completamente.

Loción fortalecedora para uñas: mezcla tres gotas de aceite de oliva o de almendras con una gota de aceite esencial de limón, aplica directamente sobre las uñas y masajea.

Para ayudarte a elegir el aceite más adecuado según las necesidades de cada momento, tienes a tu disposición esta tabla que incluye una relación de mis aceites favoritos y su correspondiente beneficio tópico y aromaterapéutico.

Si te han resultado útiles estos consejos, no dudes en compartirlos. Gracias por leer y darle sentido al Club.