Las 9 claves definitivas para hacer realidad tus sueños

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Es un hecho, siempre encontraremos excusas que nos alejen de nuestros sueños: no tengo formación, ya no tengo edad, yo siempre fracaso, no tengo capacidad, no tengo dinero, apenas tengo tiempo, no tengo vehículo, tengo muy mala suerte y otros tantos motivos que incluso yo misma he argumentado en alguna que otra ocasión.

Lo sorprendente  del asunto no es que encontremos tal cantidad de excusas, sino que incluso nos las llegamos a creer. Sin embargo, a diario vemos cómo la experiencia y la vida misma nos demuestran que la gran mayoría de esas limitaciones son producto nuestra mente agorera.

Vamos a echar abajo esas excusas

No tengo formación. Los hermanos Wright abandonaron la escuela secundaria y desarrollaron un impresionante trabajo de ingeniería: el aeroplano. Bill Gates se confiesa un mal estudiante. El notable científico, Albert Einstein aprendió a hablar a los 3 años, sus padres y profesores consideraban que tuvo un desarrollo intelectual lento y además suspendió el examen de ingreso en la Escuela Politécnica de Zurich.

Ya no tengo edad. El olvidado músico cubano Compay Segundo conoció el éxito internacional a los 90 años gracias a la grabación del documental Buena Vista Social Club. Charles Darwin cambió la comunidad científica a sus 50 años con “El Origen de las Especies”. Henry Ford tenía 45 años cuando creó el revolucionario modelo de coche Ford T.

Yo siempre fracaso. Y Thomas A. Edison lo hizo unas 1000 veces hasta que encontró la bombilla que realmente funcionaría. Edison entró en la escuela cuando tenía unos ocho años, y su profesor le expulsó por “incompetente”.

No tengo dinero. Mark E. Zuckerberg no necesitó más que un ordenador y el apoyo de sus compañeros de Harvard para desarrollar la plataforma Facebook ¿La conoces?

No tengo capacidad. El conferenciante y escritor malagueño Pablo Pineda Ferrer, fue el primer europeo con síndrome de Down en terminar con éxito una carrera universitaria

¡No hay más preguntas, señoría! Podríamos seguir durante horas descubriendo historias increíbles sobre personas normales que se atrevieron a hacer cosas increíbles.

Afortunadamente, esas personas suelen estar dispuestas a compartir su receta mágica con el resto de los mortales que aún estamos en vías de realización. Sus recomendaciones nos revelan la existencia de un denominador común, la versión resumida: idea, plan y acción desarrollada en 3 etapas.

Concepto 3×3: Idea, Plan y Acción

  1. Identifica cuál es tu propio sueño. Tu misión en la vida es una cuestión personal, así que no adoptes los sueños de otros y descubre el tuyo.
  2. Establece un objetivo. Concreta tu sueño de vida con sumo detalle: Si tu sueño es ser famoso, define exactamente qué clase de fama querrías. Si tu sueño es ser dueño de un prestigioso restaurante, define qué tipo de comida ofrecería. Si tu sueño es ganar mucho dinero, define la cantidad exacta que quieres conseguir. Te sugiero que sueñes “a lo grande”, aún no es momento de cuestionarte cómo podrías llegar a conseguirlo.
  3. Visualiza tu éxito. Quizás este paso no sea tan fácil como parece, necesitarás repetirlo al menos 5 minutos cada día, resultará mucho más efectivo si lo haces por las noches, antes de quedarte dormido. Llevas demasiado tiempo conviviendo con ideas preconcebidas sobre ti mismo, como por ejemplo: soy un simple camarero, y es momento de convencerte del nuevo paradigma, que sería: regento un restaurante de éxito. Dedica unos minutos a imaginar que ya has logrado eso que tanto deseas, visualiza lo que haces en tu nueva vida y cómo te sientes al haberlo conseguido. Tendrás que vivirlo: ¿A qué huele? ¿Qué ves? ¿Cómo vas vestido? Así es como tu mente generará la química necesaria para hacer “la magia”.
  4. No permitas que otros logren convencerte de lo que no eres capaz de hacer. Ten fé en ti mismo. Intenta rodearte de personas que apoyen tu proyecto y que te puedan ayudar a alcanzar tu sueño de vida. En el camino encontrarás seres que intentarán desmoralizarte diciendo que tu objetivo es imposible, o que tus aspiraciones son demasiado ambiciosas. Considéralo una estupenda noticia, porque cada vez que alguien avecine tu fracaso, sabrás que te encuentras más cerca de realizar tu sueño. En ocasiones, las personas que abandonaron su propósito o simplemente nunca tuvieron uno, se sienten amenazadas por aquellos que, como tú, deciden salir de su zona de confort. Es imprescindible que trabajes en tu autoestima para seguir creyendo en ti y en tus capacidades.
  5. Establece un plan para conseguirlo. Ya sabes lo que deseas y además conoces bien tus talentos y virtudes. Ahora es el momento de determinar la estrategia que te hará conseguir tu sueño. Para ello debes definir lo que puedes ofrecer y la pregunta correcta que debes hacerte es: Para recibir lo que deseo ¿Qué voy a dar yo a cambio? Considéralo tu proyecto de vida.
  6. Divide el plan en metas alcanzables. Ya has planteado tu plan, te parece abrumador -es posible que realmente lo sea- y sientes miedo. No luches para vencerlo, simplemente acepta el miedo y ponte manos a la obra. Necesitarás dividir o incluso subdividir el gran plan en metas menores que te resulten alcanzables. Te sentirás mejor si consigues tachar diariamente alguna tarea de tu lista.
  7. Encuentra la motivación. Para emprender las tareas establecidas necesitarás energía y determinación. Adquiere buenos hábitos diarios y cuida tu salud.  En esta etapa tendrás que realizar los esfuerzos necesarios para alcanzar las metas que te has marcado. Para que la auto-disciplina no se convierta en un sacrificio, necesitarás mantenerte motivado. Toma las riendas de tu rutina y celebra tus progresos por mínimos que te parezcan. Es importante  que esquematices tu jornada laboral de una forma realista y responsable: sin sobrecargas ni aplazamientos.
  8. El fracaso no existe. Si no alcanzas tus metas, reestructúralas. Puede que tu primer plan no funcione, en ese caso inténtalo de otra manera. Continúa hasta encontrar tu propia fórmula del éxito. No te rindas. Cada “fracaso” es una lección aprendida, porque en cada nuevo intento adquieres experiencia y sabiduría. Si te has equivocado, vuelve al inicio, evalúa lo ocurrido y establece una nueva estrategia.
  9. Haz algo HOY para poner tu plan en marcha. Evita la procrastinación: me pondré con ello cuando esté más tranquilo o lo haré más tarde. La pereza es la maestra de los pretextos, no permitas que te invada. El momento oportuno es AHORA. Seguro que en este preciso momento tienes la posibilidad y capacidad de hacer algo que te acerque a tu objetivo.

Ya sabes que puedes lograr lo que te propongas. Te recomiendo dos estupendos libros que seguro te ayudarán con ello: Piense y hágase rico de Napoleon Hill y Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva de Stephen R. Covey.

Si alguien viene a contarte milongas, báilatelas y sigue adelante con tu plan. Gracias por leer y compartir.

15 hábitos que mejorarán tu situación económica

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Vale, estás en bancarrota. Y por tu mala fortuna has maldecido a los políticos, a todos los millonarios del mundo y a tu karma. Si crees que ya te has lamentado y desahogado lo suficiente, ha llegado el momento de que te responsabilices de tu propia economía.

Los seres humanos tenemos una extraña relación con el dinero: lo menospreciamos frecuentemente, y al mismo tiempo lo deseamos para vivir mejor y ayudar a otras personas. Cierto es que el dinero no se puede comer ni beber, pero de momento es el medio que nos sirve para comprar nuestra comida y pagar el agua que consumimos.

Aún predomina la creencia de que el dinero es malo, que las personas que tienen mucho dinero son avaras o que es de mala educación hablar sobre dinero. Necesitaremos desprendernos de todas esas viejas ideas del pasado y adoptar buenas costumbres que nos permitan mejorar nuestra situación económica.

Consejos para llegar a final de mes con más holgura

  1. Quita o baja el volumen a los anuncios publicitarios. Te recomiendo hacerte con un libro de tu interés, pero si finalmente has decidido ver la tele, permíteme recordarte que hay millones de personas intentando venderte cosas que realmente no necesitas. Los del otro lado de la pantalla crean nuevas necesidades y las introducen en tu hogar a través de tu televisión, tu radio o tu ordenador. Ten en cuenta que ese bombardeo continuo va directo al subconsciente.
  2. Planifica lo que vas a comprar en las rebajas. Haz una lista con las cosas que necesitas o que realmente quieres. Si se trata de ropa, te sugiero que te hagas con un fondo de armario, y que uses complementos de moda (pañuelos, sombreros, broches, tocados, cinturones, pendientes..) para adaptar tu look a la nueva temporada. Aprovecha la época de rebajas, ofertas o descuentos para comprar la lavadora que te hace falta, pero revisa los precios y condiciones con mucha atención.Descuentos
  3. Paga en efectivo. Al pagar en efectivo serás más consciente del dinero que estás entregando y lo gastarás con mayor cautela.
  4. Piensa en el valor de las cosas que compras. Quieres comprar una casa o una camiseta, y vas a pagar el precio que piden por ello porque te lo puedes permitir. En el caso de la casa, párate a considerar por unos minutos si el precio que vas a pagar por ella se corresponde con el valor real de la vivienda (ubicación, terreno y calidad de la construcción). En el caso de la prenda de ropa, recuerda que quizás el impacto publicitario de una marca concreta ha conseguido inflar el precio de una camiseta de poliéster 100%, y que con ese dinero podrías adquirir una de mejor calidad hecha de algodón biológico, lana, seda o lino.
  5. Evita contraer deudas. Rechaza las compras financiadas en “cómodos”plazos. A final de cada mes esas pequeñas cuotas (del nuevo teléfono móvil, del nuevo ordenador, del nuevo coche.. ) se convertirán en un lastre que no te permitirán tener un respiro. Mejor ahorra el dinero que necesitas para comprar lo que quieres, así tendrás tiempo para que tu deseo se enfríe y compruebes que realmente lo quieres. Cierto es que, en algunas ocasiones, pueden llegar gastos urgentes de manera inesperada. Sólo cuando sea verdaderamente imprescindible, pide dinero prestado a tu familia o amigos. Seguro que no dudarán en echarte una mano si eres una persona honesta y te comprometes a devolverlo en un tiempo aceptable.
  6. Recicla todo lo que puedas, por darte algunas ideas: Con un poco de lijado y pintura tendrás muebles nuevos siempre que quieras. Renueva tu armario customizando tu vieja ropa. Recupera la lámpara de la abuela, quedará perfecta con la decoración vintage de tu dormitorio. No tires la fruta pasada, prepara un bizcocho o un batido con ella. Guarda el papel y los envases que te parezcan bonitos para reutilizarlos como envoltorio de regalos. Aprovecha para preparar la cena en la bandeja superior del horno mientras asas pimientos en la de abajo. Restaura los complementos y joyas que hayas heredado de la familia.Reciclaje
  7. Cuida lo que tienes y repara lo que se rompe. Todas las cosas requieren un mantenimiento regular para seguir en buen estado: lava tus prendas de ropa con cuidado, revisa el estado de tu coche, limpia los cabezales de tu impresora.. Te encanta tu par de zapatos negros pero se le ha roto el tacón, llévalo a reparar, así estarás ahorrando tiempo y dinero. No tires la estufa solo porque se le haya roto la resistencia, compra una nueva y repárala, en Internet encontrarás vídeos para aprender a hacerlo. A final de mes tu bolsillo lo notará y el planeta también.
  8. Compara precios en distintos comercios y en Internet. A veces encuentras el mismo producto más barato a través de un proveedor en otro país o incluso puedes conseguirlo de segunda mano con apenas uso. El showrooming es una práctica cada vez más común, se trata de visitar la tienda física, probar el producto que se desea adquirir y finalmente comprarlo on-line. Personalmente prefiero comprar en comercio local para contribuir a la redistribución de la economía en mi lugar de residencia.
  9. Revisa tus contratos y controla tus gastos habituales. La electricidad, la telefonía móvil, la conexión a Internet, el seguro del coche, … Estudia tus hábitos de consumo y las ofertas disponibles ¡Ojo con la letra pequeña! Contacta con tu proveedor e intenta renegociar tu contrato actual, también puedes consultar condiciones con otro proveedor que te ofrezca lo mismo a mejor precio.
  10. Revisa tu hipoteca. Si aún no lo has hecho, solicita a tu banco que elimine la cláusula suelo de tu préstamo hipotecario y que lo formalice en un contrato privado.  Exige la devolución de las cantidades cobradas en demasía. No permitas que te carguen gastos administrativos que no corresponden ni comisiones de mantenimiento ilegales. Cuando formalices tu hipoteca, no aceptes a ciegas la obligada contratación de productos que no necesitas (planes de pensiones, cuentas de ahorro, seguros del hogar, etc).
  11. Revisa tus deudas. Anota tus gastos e ingresos totales, haz un balance y estudia el resultado para establecer un plan que te permita ir liquidando tus deudas atrasadas. Dale prioridad a las que estén generando mayor gasto o interés. Comprobarás lo satisfactorio que es llevar tus cuentas al día.
  12. Determina un presupuesto mensual. Tener control de tus gastos significa que no debes gastar más de lo que te puedes permitir. A final de mes te alegrarás de haber sido fiel a tu presupuesto. No olvides hacer una previsión de gastos anuales, prorratea los recibos anuales entre los 12 meses del año, y separa esa cantidad para poder afrontar dicho pago a tiempo.
  13. Ahorra. Quizás el ahorro no sea tu mayor virtud o simplemente tu presupuesto no te permite ahorrar una cantidad significativa todos los meses, pero lo importante es que adquieras el hábito de ahorrar cuanto antes. Tu presupuesto mensual debe incluir una cantidad, por mínima que sea, destinada al ahorro a largo plazo, establece un fondo de “prohibido tocar”.Hucha cerdito
  14. Cuida tu autoestima. La serenidad mental debe ser tu pegamento con la realidad. De ese modo, nadie podrá hacerte creer que vas a ser más sexy por llevar un perfume determinado, ni más inteligente por comprar en cierto comercio,  ni mejor padre por usar una marca de champú concreta con tu bebé. Consumir o adquirir una serie de productos te hará sentir placer instantáneamente, pero no te engañes, jamás conseguirá saciar un vacío existencial ni suplir una carencia espiritual a medio plazo.
  15. Haz caridad. Cualquier donativo a una buena causa te hará sentir mejor. (Lucas 6:38 “Dad y se os dará …”). Si no puedes hacer más, dona 1 €uro al mes y prepárate para recibir.Teaming

Adquiriendo estos buenos hábitos económicos conseguirás sanear tu contabilidad doméstica de forma eficiente. Si ya estás en números rojos, reduce tus gastos y busca ingresos extras cuanto antes. No desesperes, te aseguro que tu constancia será recompensada.

Acostúmbrate a hablar de dinero en otros términos. Si quieres ampliar tu información sobre el tema hazte con el libro Padre rico, padre pobre de Robert T. Kiyosaki.

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