La medicina del Pensamiento Positivo

Tiempo de Lectura: 2 minutos

¿Qué es el Pensamiento Positivo?

A menudo se confunde con la negación de lo que está mal, pero no se trata de negar los problemas, sino de dar más peso a las oportunidades. El pensamiento positivo consiste reconocer la existencia de aquello que no me gusta y poner el foco en la solución o en lo que sí me gusta.

Con el paso de los años, las personas hemos interiorizado que “el otro” es un enemigo y por eso hemos dejado de tratar a los demás con afecto. Si únicamente puedes ver lo negativo de una persona, cambia el foco y piensa en lo que ese ser humano tiene en común contigo: su vulnerabilidad o su anhelo de ser feliz. La solución al malestar que vivimos en nuestro día a día radica en dejar de mirar a la otra persona como un obstáculo.

La pregunta más importante a la que todos debemos responder es

¿Vivimos en un Universo hostil o en un Universo amigable?

A. Einstein

Cuando dos personas conectan, es más difícil que puedan entrar en conflicto. Conocerse a nivel personal, diluye animadversiones y miedos.

Si lo piensas, el Mundo es el mismo espacio físico para todos, sin embargo hay personas que viven en un mundo de oportunidades y buenas personas, y otras que viven en un mundo lleno de amenazas y mala gente ¿A qué crees que se debe eso? ¡Exacto! Al propio espacio mental.

¿Cómo afecta la atención a nuestro organismo?

Los filtros mentales son las gafas con las que miramos el mundo y que nos hacen ver únicamente una parte de la realidad. Se trata de un sesgo de atención que nos anula, nos bloquea y nos frustra. Esta percepción cerebral tiene mucho que ver con el más astuto oponente del ser humano: el ego.

El ego es un concepto del mundo metafísico para referirse a la creencia de que estamos solos, separados del mundo y en peligro. Cuando el ego nos domina, no dejamos espacio para el otro.

Es una evidencia científica que cuando nos enfocamos en lo negativo (la queja, la desesperación o el enfrentamiento) el organismo genera distrés que daña el tubo digestivo y además libera cortisol que daña el sistema óseo, muscular y las neuronas de hipocampo.

Sin embargo, cuando ponemos el foco en lo positivo (el agradecimiento, la sonrisa o la cooperación) el organismo responde de una forma totalmente distinta: bajando la cantidad de radicales libres que son los que generan daños y mutaciones celulares.

¿Se puede entrenar el positivismo?

Por supuesto que sí ¡Se debe entrenar! El genoma nos determina únicamente en un 40%, el otro 60% está en nuestras manos. Cuando buscamos el lado positivo de las cosas, reestructuramos nuestra personalidad y reinventamos nuestro cerebro.

¿Cómo nos debemos posicionar frente a una situación que no nos gusta? Con una actitud positiva. Si te entrenas en el positivismo, conseguirás de forma natural ver las oportunidades que la vida te brinda.

Lo extraordinario de todo lo que te acabo de contar es que no tienes que creerte nada, simplemente ponlo en práctica. No sé qué tal te va la vida afrontándola de forma negativa, pero seguramente mereces la oportunidad de probar a hacerlo de una manera diferente ¿No crees? Te desafío a que pruebes ¡A ver qué pasa!

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