Vivir a buen ritmo

A todos aquellos que aún tenemos asuntos pendientes en nuestra lista de buenos propósitos para 2015, el mes Septiembre nos brinda otra oportunidad. Y es que con la vuelta al cole nos toca revisar el armario para comprobar que tenemos la ropa de Otoño a mano y también establecer hábitos alimenticios saludables para el nuevo curso.

A fin de optimizar las digestiones y de conseguir un mayor rendimiento físico y mental he decidido ajustar mis horarios a los ritmos circadianos del cuerpo.

El organismo dispone de un reloj interno que regula sus procesos de absorción y depuración, es por ello que realizar la ingesta de alimentos en un horario determinado favorecerá tus digestiones, la función intestinal y la calidad de tus horas de sueño.

De acuerdo a un horario de trabajo diurno, las 24 horas del día transcurrirían de la siguiente manera:

  • 7:00 h Despertador;
  • 7:30 h Desayuno. A esta hora ha parado la secreción de melatonina que regula los ciclos de sueño y vigilia;
  • 8:30 h Reactivación del intestino;
  • 11:00 h Tentempié;
  • 10:00 h – 13:00 h h Estado de máximo despertar;
  • Almuerzo. Antes de las 15:00 h;
  • Reposo. Entre 10 y 20 minutos (descanso, meditación o siesta) después del almuerzo;
  • 17:00 h Merienda;
  • 16:00 h – 19:00 h Momento de mayor rendimiento físico. Si realizas ejercicio aeróbico, finaliza antes de las 20:00 h;
  • Cena. Antes de las 21:00 h;
  • 22:30 h Se interrumpen los movimientos intestinales;
  • 23:00 h. Dormir de 7 a 8 horas diarias. Ten en cuenta que las horas de sueño también influyen en la regulación del apetito.

hojas otoñalesRecomendaciones:

Realizar 5 comidas al día evitará que tu cerebro solicite una mayor ingesta de grasas;

Deja como mínimo 3 horas entre cada comida;

Las tareas de la mañana que exijan mayor concentración o esfuerzo llévalas a cabo entre las 10:00 y las 13:00 horas del día;

Es aconsejable estirar a diario. También hacer ejercicio aeróbico 3 veces por semana (mínimo 30 minutos);

El proceso que conocemos como “hacer la digestión” tiene una duración mínima de 2 horas (hasta 4 horas en caso de haber ingerido grasas). Lo ideal es ir a dormir al menos 2 horas después de la cena.

Cuando cambies de postura, de actividad o de habitación respira lenta y profundamente hasta el máximo de tu capacidad. Tu cerebro agradecerá una ración extra de oxígeno.

En el transcurso del día encuentra momentos para reír, aprender algo nuevo, escuchar tus canciones favoritas, imaginar lo que deseas, hacer lo que te gusta y agradecer lo que tienes.

En la próxima entrada compartiré contigo una dieta perfecta para este Otoño.

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

¿Y tú? ¿Qué planes tienes para este nuevo curso?

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